¿Para qué calibrar?

 

Casi todos los instrumentos tienen una deriva en su medición a lo largo del tiempo, ya sea por degradación de sus materiales por la edad, gasto propio del uso, condiciones climáticas o ambientales, más notorios cuando intervienen reacciones químicas (p.ej.: sensores agotados), o si se usan en el campo (el transporte siempre arriesga algún maltrato). En el caso de un instrumento que es un elemento de protección puede pasar a ser un elemento que nos ponga en grave riesgo.

Es fácil verlo gráficamente en un ejemplo:

Para un medidor de monóxido de carbono (gas incoloro e inodoro pero muy tóxico) calibrado periódicamente cada 3 meses en el laboratorio, en cada calibración se realiza el ajuste del instrumento tanto el valor de cero como el valor de calibración y aplicamos para ello gas patrón certificado con trazabilidad al NIST.

El gráfico de tres calibraciones consecutivas es el siguiente:

 

El instrumento previo a cada calibración ha tenido derivas importantes que fueron ajustadas, y si bien las lecturas históricas sugieren que el sensor está agotándose, podría adoptarse el criterio de que su indicación durante los nueve meses fue suficientemente aceptable.

Pero si el instrumento no hubiese sido calibrado y ajustado debidamente, sumaría los errores a través del tiempo.  Y el gráfico siguiente nos muestra  la deriva total en ese caso.

 

Es decir que el instrumento tiene un error tan grande que al cabo de nueve meses podría estar indicando 27,7 ppm estando expuesto a 50 ppm; casi LA MITAD DEL VALOR REAL.

En el supuesto caso que durante un trabajo se encontrara indicando 15 ppm (un valor aceptable para seguir trabajando), en realidad la concentración del gas existente en el recinto sería del orden de 27,1 ppm.  Pero no se hubiese activado la alarma de 25 ppm (límite “seguro”), y la salud y vida de la persona que se encuentra trabajando estaría en alto riesgo.

Entonces se ve claramente que el objetivo de la calibración periódica no es simplemente contar con EL CERTIFICADO sólo para cumplir con una norma interna, una ley o una indicación obligatoria de quien contrata.  Los certificados de calibraciones periódicas demuestran directamente el compromiso de la empresa con el cuidado de la salud y vida de los trabajadores.

¿Con tener un certificado ya alcanza?

La pregunta de este subtítulo se debería responder sola con el ejemplo anterior, SIEMPRE Y CUANDO el certificado fuera original, válido, en fecha y de una empresa o laboratorio de calibración reconocido.

Un certificado de calibración debe incluir la siguiente información:
Título, por ej. (Certificado de Calibración), identificación única del mismo, fecha de calibración y metodología utilizada, las condiciones (por ejemplo, ambientales) bajo las cuales fueron hechas las calibraciones, identificación palmaria del instrumento bajo calibración, nombre del cliente, los resultados de la calibración (compuestos generalmente por la comparación de los valores medidos del instrumento bajo calibración con los valores medidos por el patrón), la incertidumbre relacionada, una clara identificación de la trazabilidad, y firmas e identificación de las personas que validan o aprueban el documento.

El certificado de calibración es un documento que demuestra que el instrumento ha sido calibrado. Haciendo clic en la imagen siguiente se puede acceder a un modelo.

 

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