¿Cómo elegir una solución de detección de gas correcta?

 

Existen en el mercado muchos productos de detección de gas que, en apariencia, pueden ser iguales, pero con una inspección más exhaustiva de las especificaciones, la funcionalidad y las características revelan diferencias importantes en la acción de los productos y el valor potencial que pueden ofrecer. Del mismo modo, las aplicaciones individuales también son exclusivas en los diseños, las necesidades y los procesos respectivos a los que se someten. El objetivo de esta nota técnica es brindar argumentos a los profesionales del cuidado de la higiene y seguridad del trabajo para reforzar su criterio de selección a la hora de decidir qué instrumental utilizar.

Identificación del objetivo principal

Según los procesos que se lleven a cabo en cada industria en particular y los gases que se detecten, es probable que también se requiera de una notificación de alarma de lo que sucede en el recinto, a distancia o fuera del sitio, además del almacenamiento de los datos del evento para los registros de gestión de salud y seguridad ocupacional. Otro factor que tiene un impacto en la necesidad de funciones de elaboración de informes mejoradas puede ser el cumplimiento de la normativa vigente o una situación de seguridad expresa. La visualización de las variaciones de concentración en el tiempo, permite obtener conclusiones muy representativas sobre el ambiente de medición y programar soluciones prácticas de mejor eficiencia.

 

Formular las preguntas adecuadas

Una vez que se haya identificado el objetivo principal, el equipo adecuado se selecciona mediante la formulación de varias preguntas clave. Por ejemplo:
• ¿Cuáles son los gases que se quieren medir?
• ¿En qué concentraciones o rangos suelen aparecer? (si se conocen)
• ¿Cuál es el origen de dichos compuestos?
• ¿Cuál es el riesgo de exposición a dicho compuesto?
• ¿Con qué frecuencia se trabaja en el lugar de origen?
• ¿Cuáles son las condiciones ambientales del lugar donde se quiere realizar la medición?
• La facilidad de uso para los operadores y el personal que realiza el servicio técnico de rutina

Identificar los gases que se detectarán, sus concentraciones y dónde se originan

Los gases que se detectarán deben identificarse en la evaluación de riesgos generales del establecimiento. Sin embargo, los fabricantes y distribuidores autorizados experimentados, como Siafa S.R.L. y RAE Systems, especialistas ambos enequipos de detección de gas, a menudo pueden ayudar en este proceso, según su experiencia en aplicaciones similares. En todos los casos es importante recordar que el usuario final es responsable de identificar todos los peligros potenciales. Además, es fundamental detectar la posible fuente de emisión de gas ya que esto ayuda a determinar la cantidad y la ubicación de los detectores requeridos para un sistema de detección. En la ubicación del detector es clave tener conocimiento sobre la densidad del/los gas/es en cuestión. De ser un equipo fijo, será imprescindible para poder ubicarlo, y en caso de ser portátil para saber cómo utilizarlo y su altura correcta mientras se realice la medición.

Tener en cuenta las condiciones ambientales

El desempeño, la precisión y la confiabilidad de cualquier equipo de detección de gases se verán afectados por las condiciones ambientales a las que se lo exponga. Los niveles de temperatura, humedad y presión del lugar tienen una importancia directa en el tipo de equipo que se debe elegir. Otros factores, como posibles variaciones que resultan de un mismo proceso de fabricación, fluctuaciones diurnas o nocturnas y cambios estacionales, también pueden afectar el tipo de dispositivo que sea adecuado.

 

Comprender la funcionalidad del producto y sus limitaciones (sistemas fijos y semi-fijos)

En caso de instalación de un equipo fijo, se deberán tener en cuenta varios factores, como la configuración del cableado, especialmente cuando se lo reacondiciona en una aplicación existente (PLC, controladores, contactores, alarmas, etc.). Si el aparato se integra en un sistema de seguridad separado, es probable que se necesiten determinados protocolos de comunicación, como HART®, Lonworks, Modbus® o serial.

También es importante tener en cuenta el requisito de agregar pantallas locales en las unidades del transmisor, la configuración local de la unidad y las pantallas de gas. Los sistemas semi-fijos no tienen mucho tiempo en el mercado.

RAE Systems fabrica este tipo de sistemas con el fin de evitar los problemas que trae la instalación de cañerías y cableados, sumando a esto los costos de mano de obra y mantenimiento. Si se contempla la solución en su conjunto, teniendo en cuenta todas las variables (realizando las dos instalaciones de 0) es más económico el sistema semi-fijo que el fijo con alimentación continua. Se lo llama semi-fijo porque sus baterías son de larga duración y, por si solos, pueden llegar a durar hasta 6 meses sin recargas (dependiendo el sensor utilizado y la cantidad de funciones que tenga). Existen maneras de extender aún más ese tiempo. Una es por medio de una batería recargable externa, que dependiendo el caso, le brindaría al instrumental hasta un (1) año de autonomía. También puede incorporarse un panel solar que le daría completa y absoluta autonomía al equipamiento: el panel carga la batería externa, la externa carga la interna y así sucesivamente.

Hay varias cuestiones que hacen variar la vida útil de la batería:

1. En el caso de que el equipo cuente con un sensor catalítico para medición de gases explosivos en %LEL, la autonomía de la batería (pack externo) es mínima (horas, quizás hasta 1 día), por lo que, el uso de este sistema debe ir necesariamente acompañado de un pack externo con una autonomía de hasta 21 días (variables dependiendo como se utilice).
2. En el caso de que el equipo cuente con un sensor IR (infrarrojo) para medición de gases explosivos en %LEL, la autonomía de la batería (pack externo) es de hasta dos (2) meses y con pack externo hasta un (1) año (estos plazos varían dependiendo como se utilice).
3. Por último en el caso de que el equipo cuente con un sensor electroquímico para medición de un gas «tóxico», pudiendo ser: sulfuro de hidrógeno (H2S – 0.1 a 100 ppm), monóxido de carbono (CO – 1 a 2000 ppm), exceso o deficiencia de oxígeno (O2 – 0.1 a 25% vol.), amoníaco (NH3 – 1 a 100 ppm), cloro (Cl2 – 0.1 a 50 ppm) y dióxido de azufre (SO2 – 0.1 a 20 ppm o 1 a 100 ppm), la autonomía de la batería (pack externo) es de hasta seis (6) meses y con pack externo hasta un (1) año (estos plazos varían dependiendo como se utilice).
¿Por qué se dice que «los plazos varían dependiendo de como se utilice»? esto sucede debido a que el sistema funciona de manera inalámbrica, de ahí el ahorro en cableado, cañería e instalación (mano de obra). Algunos pueden usarse como medidores/emisores y otros pueden usarse también como repetidores, con lo cual, la utilización DUAL de los equipos reduce mucho el tiempo de vida útil de la batería. La configuración y posibles receptores serán parte de una próxima nota técnica; pero, por supuesto, las consultas serán bienvenidas en cualquier momento.

En nuestro NotiSiafa N° 370 sobre «Importancia de la seguridad intrínseca (IS) en atmósferas peligrosas. Monitoreo inalámbric con el sistema Meshguar de RAE Systems» exponemos más detalles sobre el exclusivo e innovador sistema Meshguard y otras opciones para el armado de redes de monitoreo.

Evaluar la facilidad de uso para los operadores y el personal de servicio técnico de rutina

El mantenimiento de rutina es otra consideración importante, cualquiera de los sistemas involucrado: fijos, semi-fijos, portátiles. Es necesario identificar el recurso interno para llevar a cabo dicho mantenimiento de rutina y, ante la ausencia de dicho recurso, la elaboración de un presupuesto para el mantenimiento por parte de terceros es un factor importante en la selección del equipo adecuado. Los recursos internos pueden ser desde celdas de repuesto, hasta gases patrones de referencia para realizar los contrastes y calibraciones o ajustes. Como se comentó antes, algunos gases y vapores pueden ser detectados con tecnologías de medición diferentes, como por ejemplo, los gases explosivos (de hidrocarburos o cualquier otro) pueden ser cuantificados con sensores catalíticos o infrarrojo no dispersivo (Non-dispersive Infrared, NDIR). Las celdas catalíticas no proporcionan un funcionamiento a prueba de fallas y, por lo tanto, pueden requerir un mantenimiento de rutina de alta frecuencia; no obstante, las soluciones basadas en el NDIR tienden a tener un precio de compra inicial más alto, pero pueden requerir menos mantenimientos de rutina y su vida útil es mayor.

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